Petróleo en el lago de Maracaibo. La otra historia

Costa de Cabrimas 1931
Costa de Cabrimas 1931

El reventón del Barroso produjo una especie de “fiebre del oro”. En los años siguientes se perforaron cientos de pozos

Boletín N2/ OVDHA

Hace casi 100 años, el 14 de diciembre de 1922, en la costa oriental del lago de Maracaibo se alzó un enorme chorro de petróleo que alcanzó más de 40 metros y se podía ver desde Maracaibo a 45 kilómetros de distancia.

Ese acontecimiento fue causado por un “reventón” del pozo de exploración petrolera conocido como el Barroso II localizado en la zona llamada “La Rosa”, actualmente integrada a la ciudad de Cabimas.

Reventón es el término que usa la industria petrolera para referirse a la liberación incontrolada del crudo que podía ocurrir durante el proceso de perforación. Estas situaciones eran comunes al inicio de la industria petrolera cuando aún no se habían introducido los dispositivos de control para evitar esos accidentes.

Durante nueve días el Barroso estuvo arrojando petróleo. El aceite negro cubría todo el terreno a sus alrededores e incluso caía sobre las casas y calles de Cabimas. Los trabajadores de la empresa de manera desesperada construían muros y zanjas e improvisaron barreras elaboradas con lonas para intentar contener el hidrocarburo acumulado que amenazaba con desbordarse y llegar hasta el pueblo y el lago.

Se calcula que el pozo arrojó cerca de 900.000 barriles de crudo hasta que el chorro cesó de manera espontánea (1). Trescientas hectáreas de terreno quedaron afectadas. La limpieza de la zona les llevó a los trabajadores más de seis meses.

Este suceso, que es identificado en la historia de Venezuela como el inicio de la producción comercial petrolera cambió al país, y a la vez, inició un proceso de profunda degradación ambiental en toda la región zuliana.

El reventón del Barroso produjo una especie de “fiebre del oro”. En los años siguientes se perforaron cientos de pozos tanto en el campo original como en los alrededores de las poblaciones vecinas, así como dentro del propio lago.

En 1926, solo unos pocos años luego de este suceso, los pobladores de la zona se quejaban de que el petróleo derramado en el lago había dañado su agua dejándola completamente inservible para todos los usos que le daba la población. Los pobladores de Cabimas comenzaron a sufrir escasez de agua.

Ese mismo año, pescadores de Cabimas denunciaban que estaban perdiendo sus implementos de trabajo, así como de la disminución de la pesca. Igualmente, otros se lamentaban por los daños a la agricultura local, incluyendo la destrucción de las plantaciones de cocoteros.

Visitantes de la época se sorprendían por la desaparición de muchas aves acuáticas y la cantidad de pelicanos muertos que habían observado.

Debido a estas denuncias, el gobierno nacional envió una comisión a evaluar los hechos planteados. Los representantes gubernamentales pudieron constatar la gravedad de la situación y plantearon la necesidad de que se tomaran correctivos y controles sobre las actividades de las compañías petroleras.

A pesar de ello, los daños siguieron ocurriendo. Como ejemplo: En 1935 luego de un incendio en un pozo localizado dentro del lago, el petróleo estuvo derramándose durante semanas. Como consecuencia este cuerpo de agua estuvo cubierto de una capa de petróleo por varios años, por lo que sus aguas no podían usarse, ni siquiera para bañarse.

Los sucesivos gobiernos priorizaron la obtención de la renta petrolera antes que la protección ambiental. El lago se convirtió en una zona de sacrificio cuya única función era garantizar el crecimiento económico del país y su posicionamiento como país exportador de petróleo.

Adicionalmente el petróleo venezolano fue fundamental durante la Segunda Guerra Mundial. En 1939, Venezuela era el segundo exportador de petróleo del mundo y el tercer productor con 500.000 barriles al día. En ese contexto, el 16 de febrero de 1942, los tanqueros venezolanos Monagas y Tía Juana fueron hundidos por submarinos alemanes en aguas del Golfo de Venezuela. No hay noticias sobre los efectos ambientales de esa acción de guerra. La degradación ambiental no era prioritaria para nadie.

En los años sucesivos la actividad extractiva siguió creciendo. Actualmente se calcula que en el lago existen más de 15.000 pozos, muchos de ellos inactivos y abandonados, así como 30.000 kilómetros de tuberías bajo el agua en diferentes estados de corrosión.

A finales de los años setenta del siglo pasado la aprobación por parte del Congreso Nacional de la Ley Orgánica del Ambiente, así como la creación del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, impulsó la aplicación progresiva de normas y procedimientos obligatorios sobre todas las etapas de la actividad petrolera. En 1984 entró en operación el “Plan Nacional de Contingencia para el Control y Combate de Derrames Masivos de Petróleo en Aguas”. A pesar de ello, siguieron ocurriendo grandes desastres.

En febrero de 1997, el buque tanque griego Nissos Amorgos vertió 25.000 barriles de petróleo en el canal de navegación del Lago de Maracaibo. El hidrocarburo derramado afectó una franja costera al noreste de ese estado. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Zulia encontró que millones de invertebrados marinos murieron y sus efectos se podían evidenciar cinco años después, estimándose que se necesitaría más de una década para que se recupera las condiciones ambientales originales.

El mismo año, en el mes de mayo, el buque Plate Princess, de nacionalidad maltesa, derramó 3,2 toneladas de crudo cerca de Los Puertos de Altagracia, en la Costa Oriental del Lago. Esta cantidad relativamente pequeña de hidrocarburo produjo que los pescadores del lago no pudieran laborar por seis meses y los efectos de ese derrame sobre la pesca se mantuvieran por mucho tiempo.

El nuevo milenio trajo nuevos problemas. El desmantelamiento progresivo de PDVSA produjo que la enorme infraestructura de pozos, tuberías, vehículos dentro del lago quedara desatendida, así como fuera abandonada gran parte de la actividad de mantenimiento y prevención.

Los derrames comenzaron a ocurrir de manera regular, pudiéndose observar frecuentemente manchas de hidrocarburo en el agua. Inclusive en el 2007 una foto del Golfo de Venezuela tomada por un astronauta mostraba una gran mancha de hidrocarburos.

En 2010 un derrame en el lago generó una mancha de hidrocarburo que el Ministerio del Ambiente estimó que tenía una superficie de 1000 kilómetros cuadrados. En ese período pescadores de las zonas aledañas a Cabimas, reportaron que los derrames se habían incrementado y como consecuencia la pesca había disminuido en más del 50%. Ese mismo año en total se produjeron 4.052 incidentes relacionados con derrames petroleros, la mayoría en el lago de Maracaibo.

El 2011, según cifras del Ministerio del Ambiente en el lago se producían alrededor de 15 derrames mensuales de distintas escalas.A pesar de ese mal récord, PDVSA redujo en casi un 50% en 2011 las inversiones en el área ambiental. Asimismo, se fue incrementando la opacidad y ausencia de respuesta ante las situaciones que se presentaban.

A partir del 2016 PDVSA dejó de publicar sus informes anuales. En su último reporte reconoció limitaciones de equipos y herramientas para actuar de forma más eficiente en la contención de los derrames. Sólo para ese año la empresa admitía que se habían vertido 36.124 barriles de hidrocarburos al ambiente.

Posteriormente, grupos ambientalistas en el 2019 reportaron derrames que ocupaban 500 kilómetros cuadrados en el lago.

En 2021 muchos medios de comunicación reprodujeron imágenes satelitales de la NASA en las que el lago aparece cubiertos de algas flotantes, junto con manchas de petróleo. Asimismo, los reportes del profesor Eduardo Klein en su cuenta de Twitter indicaban que los derrames eran prácticamente continuos.

Pareciera que llegado a este punto ya no habría ya más daño que infligirle al lago de Maracaibo. Sólo faltaba minimizar y menospreciar la enorme tragedia que para la región zuliana y para toda Venezuela fue destruir ese extraordinario cuerpo de agua. De eso se encargaría un Ministro de Ecosocialismo que declaró con total desvergüenza e ignorancia de las responsabilidades y obligaciones asociadas a su cargo y al Estado que representa: “Los derrames petroleros no son nada del otro mundo porque históricamente siempre han existido”.

Llegado a este punto vale la pena preguntarse: ¿Cuál ha sido el nivel de daño socio-ambiental producido en el lago de Maracaibo en estos cien años de explotación? ¿Es posible imaginar programas viables de saneamiento y recuperación de los ecosistemas destruidos? ¿La riqueza derivada de la explotación petrolera fue tan importante como para que valiera la pena destruir este extraordinario ecosistema y las culturas que existían en sus riberas?

Son preguntas muy difíciles de contestar. Incluso es posible que muchos de los daños ocurridos sean a perpetuidad (2). A pesar de ello, tenemos la obligación ética de reconciliarnos con el lago y sus ecosistemas e intentar restaurar al menos parte de sus condiciones ambientales. No hacerlo es crear un futuro aún peor para las generaciones futuras.

 (1) Los habitantes de la zona aseguran que fue un milagro de San Benito.

(29 Ver: Ángel Huertas, A.E. (2019) Impactos a perpetuidad. El legado de la minería. Fundación Heinrich Böll. https://co.boell.org/sites/default/files/2019-10/20191009_ideasverdes_20_web.pdf

REFERENCIAS CONSULTADAS

Analítica (2010). Expropiación de empresas agravó fuga de gas en el lago de Maracaibo. En: https://www.analitica.com/actualidad/actualidad-nacional/expropiacion-de-empresas-agravo-fuga-de-gas-en-el-lago-de-maracaibo/

Bermúdez Briñez, N. (2006). Los derrames de petróleo en el Lago de Maracaibo entre 1922 y 1928. Procesos históricos: revista de historia, arte y ciencias sociales, Nº. 9, 2006.

El Estímulo (2016). La “nueva Pdvsa” es nociva para el ambiente. En: https://elestimulo.com/climax/la-nueva-pdvsa-es-nociva-para-el-ambiente/

González, A. (2020). 98 Años del Reventón del Barroso II. En: http://petroleumag.com/98-anos-del-reventon-del-barroso-ii/

González Cappa, D. (2021). Las imágenes de satélite que muestran cómo el lago Maracaibo se está volviendo verde (y las consecuencias fatales que tiene) BBC News | Mundo. En:  https://www.bbc.com/mundo/noticias-58833642

Gutiérrez Torres, J. (2016). Derrames petroleros en Venezuela han acabado con millones de mariscos y moluscos. En: https://es.mongabay.com/2016/02/derrames-petroleros-en-venezuela-han-acabado-con-millones-de-especies/

La Verdad. (2015). Pagan millonada al Estado por derrame en el Lago en 1997. En: http://www.laverdad.com/zulia/72866-pagan-millonada-al-estado-por-d..

Más Verde Digital. (2011). Venezuela: crónicas de los derrames de petróleo en el Lago de Maracaibo, tragedia sin dolientes. En: https://noticias.masverdedigital.com/venezuela-cronicas-de-los-derrames-de-petroleo-en-el-lago-de-maracaibo-tragedia-sin-dolientes/

NASA Earth Observatory. (2007). Maracaibo City and Oil Slick, Venezuela. En: https://earthobservatory.nasa.gov/images/7848/maracaibo-city-and-oil-slick-venezuela

Ollé Oltra, P. (1981). ¿Cómo participó Venezuela en la Segunda Guerra Mundial? Quora. En: https://es.quora.com/C%C3%B3mo-particip%C3%B3-Venezuela-en-la-Segunda-Guerra-Mundial

Paullier, J. (2012). Los problemas de Pdvsa, entre derrames y accidentes. BBC News | Mundo En: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/04/120423_venezuela_pdvsa_accidentes_derrames_jp

Severeyn, H., Delgado, J., Godoy, A. y de Severeyn, Y. (2003). Efecto del derrame de petróleo del buque Nissos Amorgos sobre la fauna macrobentónica del Golfo de Venezuela: Cinco años después. Ecotrópicos. 16. 83-90. En: https://www.researchgate.net/publication/281245693_Efecto_del_derrame_de_petroleo_del_buque_Nissos_Amorgos_sobre_la_fauna_macrobentonica_del_Golfo_de_Venezuela_Cinco_anos_despues

Suárez Núñez, J. (2016). El gigantesco tanque de lona que contuvo el derrame del Pozo Barrosos. En: http://blog.banesco.com/22047-2/

Sulbarán, R.D. (2021) El Barroso. Recuerdo de un país hundido en el petróleo. En: https://revista.drclas.harvard.edu/el-barroso/

Tal Cual Digital. (2021). Denuncian derrame de crudo en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo este #23Ago. En: https://talcualdigital.com/denuncian-derrame-de-crudo-en-la-costa-oriental-del-lago-de-maracaibo-este-23ago/

Transparencia Venezuela. (2021). Derrames petroleros ¿Son o no un delito ambiental en Venezuela? En: https://transparencia.org.ve/derrames-petroleros-son-o-no-un-delito-ambiental-en-venezuela/#:~:text=Ministro%20de%20Ecosocialismo%20desde%20el,porque%20hist%C3%B3ricamente%20siempre%20han%20existido%22.&text=Ausberto%20Quero%20es%20presidente%20de,hist%C3%B3rica%20e%20intensa%20explotaci%C3%B3n%20petrolera.

Venelogía. (2014). Reventón El Barroso II: Comienza el auge petrolero en Venezuela. En: https://www.venelogia.com/archivos/9352/

Venelogía. (2010). Derrame de Petróleo en el Lago de Maracaibo. En: https://www.venelogia.com/archivos/4043/

Compartir esta entrada:

Una respuesta

  1. Gracias Alejandro. Ojala pronto el ECOCIDIO sea un crimen competencia de la Corte Penal Internacional, mientras tanto nos toca compilar todo lo que se pueda para que quede registro de nuestra tragedia ambiental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡Denuncia!

Sí conoces alguna situación crítica en tu zona haz clic en el botón

Logo-Clima21-alternativo