Apoyemos a los bomberos, pero también exijamos responsabilidades a quienes tienen la obligación legal y ética de actuar.
Ante los recientes incendios forestales en Venezuela, en medios y redes sociales se ha hecho común el honrar a los bomberos que están luchando contra los incendios dándoles el tratamiento de héroes.
Este debate ya se ha planteado en otros países, en eventos como la pandemia de COVID-19, emergencias asociadas a eventos extremos e incendios forestales de gran magnitud.
Esa es una mirada equivocada.
Bomberos, personal médico y paramédico no son superhéroes
Son profesionales que trabajan en condiciones muy peligrosas y altamente exigentes, frecuentemente poniendo en peligro sus vidas y su salud y sí, merecen reconocimiento social.
Pero si realmente se quiere respaldar su labor, el apoyo debe ir en términos de salarios adecuados, equipamiento suficiente, soporte técnico y logístico, así como con cobertura médica y de seguros.
Mientras hablamos de superhéroes nos olvidamos de los responsables
Y raramente señalamos a los que, por acción u omisión, permitieron que incendios y otros eventos destructivos se conviertan en desastres.
Apoyemos a quienes responden en primera línea con valentía y voluntad.
Pero también exijamos, a las autoridades responsables, planes de prevención, contingencia y restauración efectivos, así como un compromiso ético con el país.






