La Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que se celebra actualmente en Santa Marta, representa un punto de inflexión en la gobernanza climática global.
Reúne a decenas de países y a múltiples actores, incluyendo: gobiernos, científicos, sociedad civil y pueblos indígenas, con el objetivo de trazar rutas concretas para abandonar la dependencia del petróleo, el gas y el carbón.
En este espacio se están definiendo no solo compromisos ambientales, sino también las bases económicas y políticas de la transición energética mundial.
En este contexto, el silencio de Venezuela resulta alarmante.
Un país históricamente dependiente de los combustibles fósiles, profundamente afectado por los impactos socioambientales de su explotación y altamente vulnerable al cambio climático, no puede permitirse quedar al margen de discusiones que modelan su propio futuro.
Esta ausencia implica perder capacidad de incidencia en decisiones clave sobre financiamiento, justicia climática, reconversión productiva y protección de comunidades afectadas.
Asimismo, el encuentro está abordando tensiones críticas: la insuficiencia de financiamiento para la transición en el Sur Global y los riesgos de reproducir nuevas formas de extractivismo bajo el discurso de las energías limpias.
Ignorar estos debates equivale a aceptar pasivamente decisiones que afectarán directamente a territorios, economías y poblaciones venezolanas.
El silencio no es neutral: es una forma de exclusión autoimpuesta en uno de los procesos geopolíticos más determinantes del siglo XXI.
Venezuela corre el riesgo de profundizar su rezago, quedar atrapada en una economía fósil en declive y ver agravadas sus crisis socioambientales sin acceso a soluciones ni alianzas internacionales.
Ante esta situación, es urgente que las organizaciones de la sociedad civil venezolana rompan la inercia, exijan transparencia y posicionamiento, y articulen una voz activa en los debates globales sobre transición energética.
El futuro no espera: se decide ahora.






