Dependiendo a quién le preguntes puedes tener diferentes respuestas.
La de los científicos, activistas climáticos y personal de organizaciones que trabajan en este tema sería: Por supuesto que sí.
Tendrás respuestas variadas si le preguntas a empresarios y economistas. Algunas afirmativas, otras evasivas y también de los que están radicalmente en contra.
También estarán los que ante las incertidumbres y las presiones del mercado prefieren no hacer nada y, seguir sus actividades como siempre.
Vamos a concentrarnos en este último grupo.
En este caso la pregunta sería ¿Es una decisión prudente para un empresario ignorar el cambio climático?
A corto plazo quizás sí. Pero, ignorar la sostenibilidad y la protección climática expone a las empresas a riesgos financieros significativos, incluyendo costos por desastres naturales, pérdida de recursos, de oportunidades en la transición energética y de reputación empresarial.
Esas advertencias surgen de un informe realizado en el 2006 para el Parlamento Británico. Éste estableció que ignorar el cambio climático podía generar pérdidas de hasta el 20% del PIB mundial.
Posteriormente se realizaron otros informes que evaluaron como el cambio climático era un riesgo importante para la gestión empresarial, la innovación, la adaptación a nuevos mercados y las circunstancias cambiantes.
En el caso de Venezuela estos riesgos son enormes. El país es extremadamente vulnerable al cambio climático y su capacidad para soportar sus efectos es muy precaria.
El cambio climático amenaza con intensificar la frecuencia y severidad de eventos meteorológicos extremos, agravar la escasez de agua y acrecentar los problemas de suministro eléctrico, entre otros problemas.
Por ello es urgente que los empresarios y sus gremios aborden el cambio climático con responsabilidad, audacia y seriedad.
No hacerlo es un grave riesgo para las empresas y las posibilidades de superación de los problemas económicos del país.