El cambio climático plantea riesgos crecientes para los pueblos indígenas y afrodescendientes de Venezuela. Sin embargo, el desarrollo de políticas para protegerlos frente a estos impactos es un tema casi desconocido en el país y permanece completamente ausente en la agenda climática del Estado.
El informe El cambio climático desde la perspectiva de los pueblos del Bajo Caura, estado Bolívar, recoge las experiencias y preocupaciones de comunidades indígenas y afrodescendientes de Maripa y Aripao ante los cambios ambientales que amenazan su alimentación, salud y formas de vida.
Los testimonios describen períodos de calor intenso, sequías prolongadas, lluvias menos previsibles, cambios en los ríos y deterioro de los ecosistemas. Estas amenazas se suman a la minería y la contaminación, que agravan los riesgos para los territorios y sus recursos.
El informe propone combinar conocimientos ancestrales y científicos, proteger bosques y fuentes de agua, promover prácticas agroecológicas y desarrollar sistemas comunitarios de monitoreo y alerta temprana.
Asimismo, plantea que las comunidades tienen capacidades y el derecho para desarrollar de manera autónoma planes de acción comunitarios basados en sus conocimientos ancestrales, comprensión de sus territorios y procesos participativos propios.
A pesar de ello, el informe alerta que la responsabilidad de enfrentar al cambio climático no puede recaer exclusivamente sobre las comunidades: El Estado venezolano debe cumplir sus obligaciones de respetar, proteger y garantizar los derechos de los pueblos indígenas en el contexto del cambio climático.
En tal sentido los programas de adaptación al cambio climático dirigidas a estas comunidades, deben ser entendidas como acciones dirigidas garantizar sus derechos colectivos e individuales a la protección de sus territorios, medios de vida, culturas y las condiciones necesarias para una existencia digna frente a los impactos del cambio climático.
El informe completo para ser leído o bajado se encuentra a continuación:






