Los pueblos indígenas Ye’kwana y Sanemá poseen una conexión ancestral con su entorno, el cual garantiza su seguridad alimentaria, medicina tradicional y continuidad cultural. Actualmente, el cambio climático ha alterado los ciclos naturales, amenazando la vida y los ecosistemas amazónicos. Ante esta realidad, surge la necesidad urgente de validar un modelo de conservación territorial propio que permita la mitigación y adaptación al cambio climático, garantizando un territorio seguro, sano y protegido para las generaciones presentes y futuras.